Como abrir una ostra

Para los apasionados del marisco las ostras son, sin duda, uno de los mejores manjares que nos proporciona el mar.  Pero, al mismo tiempo, también es uno de los más ‘problemáticos’ a la hora de servir en la mesa. ¿La razón? La eterna pelea por abrirlas correctamente.  Y es que, cuanto más frescas sean más se ‘resisten’.  Estos son algunos consejos para no llevarse un dedo en el intento.

 

Como conservar las ostras

Lo primero y más importante, es la relación temperatura/humedad. Las ostras deben almacenarse entre 4º y 8º, la temperatura de nuestras neveras, pero deben ir hidratadas de un lecho de hielo pilé para conservar la humedad que necesitan, ya que el frio seco de la nevera las deshidrataría tanto que
podrían morirse.

Recordemos que la ostra está viva, por lo que no la debemos congelar nunca.

El segundo aspecto es la posición en la que están colocadas. Debemos almacenar las ostras en casa siempre con la concha cóncava hacia abajo, así ellas mismas pueden retener el agua en su interior y llegar en condiciones optimas a nuestra mesa con todo el sabor y textura.

El mejor contenedor es la caja original con la que nosotros mismos o las mandamos a casa. Hemos diseñado esta caja de madera de chopo y viruta de castaño que retienen grandes volúmenes de humedad y drena el líquido excedente si es necesario.
Y lo completamos con papel termo-inteligente que conserva la temperatura adecuada.

La manera de optimizar la conservación de las ostras Amélie, en el caso de que abramos la caja, debemos cerrarla de nuevo con una goma elástica y su tapa, a ponerle un peso en la parte superior que haga presión.

Siguiendo estos sencillos consejos podremos conservar las ostras hasta 10 días en casa. Por lo que podemos planificar la compra con antelación y asegurarnos que serviremos a nuestros invitados las mejores ostras en las mejores condiciones.

Los beneficios de la ostra

¿Sabías que además de ser un alimento eco-amigable la ostra tiene un sinfín de beneficios para el cuerpo humano?  Descubre cuales son los principales a continuación:

1 . Mejoran la salud cardiovascular

Los ácidos grasos omega 3 son esenciales para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular, para proteger a personas mayores de las enfermedades degenerativas del sistema nervioso, combatir el envejecimiento y tienen un efecto antiinflamatorio y antitrombótico muy importante.  El cuerpo no puede generar omega 3 y por tanto lo tenemos que obtener a través de la dieta.  Las ostras son ricas en omega 3, su ingesta disminuye los triglicéridos en sangre, así como niveles de colesterol malo (LDL), lo que es fundamental para prevenir problemas cardíacos y contra la arteriosclerosis.  Además, el alto contenido de potasio y magnesio, ayudan a reducir la presión sanguínea, relajan los vasos sanguíneos, mejora la circulación en sangre y la oxigenación.

2 . Combaten y previenen anemias

Este marisco es una excelente fuente de hierro, pues aporta más del 90 % de las necesidades diarias en cada porción. El hierro es un componente clave en la formación de glóbulos rojos y es la defensa principal contra la anemia ferropénica que causa fatiga disfunción cognitiva trastornos estomacales y debilidad muscular.  La cantidad de vitamina C de las ostras mejora su biodisponibilidad; y el cobre ayuda a formar hemoglobina y a almacenar hierro en el cuerpo.  Además, la vitamina B 12 participa en el proceso de maduración de los glóbulos rojos y ayuda a prevenir la anemia megaloblástica, cuando los glóbulos rojos son más grandes de lo normal. A a su vez, el hierro ayuda al cuerpo a transportar oxígeno a las células individuales aumentando nuestra energía.

3 . Refuerzan el sistema inmune

Comer ostras potencia el sistema inmunológico por su elevado contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes.  Son una fuente extraordinaria de vitamina B 12 (cobalamina), esencial para preservar la salud de los nervios, de las células y del corazón, así como para prevenir la demencia. También es muy importante el contenido en vitamina B2 riboflavina, vitamina C, vitamina B3 y vitamina A.  Son antioxidantes muy potentes por la presencia de vitamina C y minerales como cobre y selenio, que ayudan a defenderse de los radicales libres y previenen enfermedades cardíacas y el envejecimiento prematuro del cuerpo. Por otra parte su contenido en ceramidas y minerales protege contra diferentes tipos de cáncer.

Son muy ricas en zinc y selenio. Una ostra aporta un poco más de la mitad del zinc y el selenio diarios necesarios. El zinc es el segundo oligoelemento más abundante en el cuerpo, un mineral necesario en muchos procesos metabólicos, participa en la síntesis de proteínas e insulina, es crucial para el sistema